Amb la col·laboració de:
27/04/09
Para empezar, la definición más clara de la muerte es que es el final de la vida. Visto así es un hecho sumamente simple y al mismo tiempo irrefutable.
28/04/09
Todos los seres vivos después de más o menos tiempo de vida se mueren. Hay diferentes tipos distintos de muerte, podríamos pensar que la más rápida, es quizá la que se produce antes de nacer, parece una incongruencia pero hay muchas semillas, muchos huevos, muchos fetos que no llegan a desarrollarse por diversos motivos, de hecho su vida solo dura el espacio embrionario que dure.
Otro tipo de muerte es la violenta provocada por una acción violenta, tanto puede ser provocada por la Naturaleza como por otro ser vivo. Hemos de pensar que la única forma de sobrevivir o de vivir, de todos los seres vivos es comiéndose otros.
Por lo tanto podemos decir que hay pocos seres vivos que hagan todo el proceso de la vida, llegando al final de esta única y exclusivamente por su muerte natural.
Lo que entendemos por muerte natural es el final del proceso de la vida por si mismo. Es cuando se acaba el proceso de homeostasis provocando la degradación del óxido desoxirribonucleico (ADN) que se encuentra en el núcleo de nuestras células y cada vez le es más difícil multiplicarse, reproducirse.
Es evidente que el final de la vida es el final del proceso líquido de nuestro cuerpo, cuando la sangre se para todo el proceso para también. Esto de una manera más o menos sofisticada pasa en todos los seres vivos.
Hay seres vivos que tienen sentido de la muerte, que saben cuándo les llegará y que hasta denotan ciertos sentimientos de pena o dolor por el congénere perdido. perros, elefantes, simios, etc. Es evidente que el ser humano es el que más sentimientos despliega ante este hecho tan común y tan singular.
En la mayoría de casos de muerte súbita o violenta es por la necesidad de alimentarse, los seres vivos curiosamente para vivir necesitan la muerte de otro ser vivo, por tanto un porcentaje muy alto no llega a morir de muerte natural. Creo que no hace falta extenderse más en este concepto, pero si pensar que cada ser vivo tiene su depredador. Otras muertes son las accidentales por fenómenos de la Naturaleza o por otros motivos. Evidentemente la enfermedad es uno de los más importantes.

29/04/09
El ser humano tiene unas características específicas que lo hacen bastante diferente al resto de los seres vivos. Mata por diversión, mata por negocio, utiliza partes de animales para necesidades superfluas (aletas de tiburón, cuerno de rinoceronte, pieles específicas, etc.) y además nos matamos entre nosotros por motivos diversos siempre innecesarios, para ser más ricos o sencillamente por motivos sentimentales. Es evidente que muchos humanos todavía mueren víctimas de ataques de otros animales en lugares recónditos o con animales salvajes del planeta. También las máquinas que construimos provocan accidentes que son mortales (coches, trenes, etc…). Los fenómenos naturales también pueden matar (riadas, relámpagos, terremotos, etc.), pero los depredadores más importantes del hombre son quizá los seres vivos más pequeños, microscópicos (virus, bacterias) nocivas para nuestra salud que nos deterioran por dentro creando estados de enfermedad y haciendo parar órganos vitales que provocan el final de la muerte. Todo eso y muchas más realidades hacen de la muerte un acto cotidiano, un acto que vemos constantemente en la naturaleza, pero no obstante sigue siendo el gran enigma, la gran paradoja de la vida para el Ser Humano. El acto de la muerte de un ser vivo de nuestro entorno que nos ha demostrado algún tipo de sentimiento nos crea a nosotros un sufrimiento, un dolor y sobre todo el pensar que nosotros también pasaremos por ese momento.
01/05/09
Y además que este ser querido no lo volveremos a ver nunca más, desaparece. El hombre religioso de siempre ha utilizado este sentimiento para hacer sus interpretaciones, sus rituales, sus ofrendas. Durante la historia del ser humano hay muchos tipos de rituales para el acto de la muerte. La tendencia es hacer desaparecer el cuerpo muerto de nuestro entorno, la presencia de un cuerpo muerto nos provoca mal estar, la descomposición y la falta de respuesta a nuestras peticiones de despertar, dar seguridad, todos los sentimientos no están, no tienen respuesta queremos dejarlo descansar, sacarlo de nuestro entorno. Devolverlo a la Naturaleza, enterrarlo, devolverlo al espacio, quemarlo, devolverlo a la vida, dejar que se lo coman otros animales vivos, exposición de los muertos.

02/05/09
La muerte en el concepto espíritu”, “alma”, etc. O sea el que tiene que ver con el intelecto, con lo que se desconoce, de hecho el poder del hombre religioso. Por eso, por “alma”, hay dos opciones universales. O volvemos a vivir en otro cuerpo, o iremos nosotros a otro lugar, normalmente dependiendo de nuestro comportamiento, sólo dependiendo de nuestro comportamiento, si somos buenos iremos a un lugar bueno, si somos males a un lugar malo.La muerte es la máxima fuerza del poder político. Porque él y solo él tienen la facultad, la opción en definitiva la fuerza para matar, ajusticiar, para que todos sepan y se sometan al hombre político. Muchas veces esta muerte es pública, es dolorosa y se deja el cuerpo muerto para sublimar en negativo la imagen de la crueldad en el cuerpo muerto. La muerte también es un acto social, la reunión de los que quedan, el adiós al ser querido. La escenificación de los rituales de los hombres religiosos, para dar a entender a sus fieles la relación específica con su dios. Como que el hombre religiosos es el vínculo entre los creyentes y el dios, las ofrendas para una mejor vida posterior de sus muertos reportan muchos beneficios para el hombre religioso.
03/05/09
La muerte también significa socialmente ostentación, poder, demostración de estatus social, depende de quién eres así mueres. Cuanto más poderoso seas los rituales de la muerte serán más sonados, más espléndidos, hasta límites insospechados. La muerte de un hombre político muchas veces implicaba la muerte de sus sirvientes o hasta de personas vírgenes o jóvenes únicamente para que le acompañasen en su último viaje al más allá. Hay hombres religiosos que dicen estar en contacto con los muertos, en las almas de estos muertos y que en boca de ellos, aconsejan a sus creyentes. También los hay que estas visiones les representan grandes momentos de misticismo. De hecho creer en la superioridad del ser humano, creer en la inmortalidad de nuestro sr mantiene a la población dominada por el hombre religioso, dado el caso que él y sólo él nos llevará a una vida plena y eterno o a una reencarnación más buena de la que tenemos.
El desconocimiento de las capacidades y funciones de nuestro cerebro hace que algunas funciones poco explotadas de nuestro poder de transmitir y dirigir energía, cree algunas veces, situaciones especiales, que hacen pensar que tenemos poderes superiores, o que realmente hayamos visto seres muertos, o nos comuniquemos con ellos. La memoria, la sugestión, la necesidad de ver al ser perdido, la influencia del entorno, el mismo recuerdo, puede provocar estas visiones. Hasta la energía acumulada por el esfuerzo realizado en estos momentos puede hacer mover objetos o provocar dominio sobre individuos. La hipnosis, la catarsis, la telepatía, etc. … Son fenómenos mentales que podemos dominar y utilizar con práctica y experiencia. La gran paradoja es que, un hecho tan cotidiano, tan visto, tan universal provoque tanto miedo y tanto respeto y sea tan especial.
El hombre que para vivir mata, tiene miedo de su muerte. El hombre dentro de su soberbia quiere perdurar por enciama de todos los otros seres vivos. Es difícil aceptar la muerte única y exclusivamente com el final de la vida. Pero nadie ha escogido la vida, ésta ha venido por sí misma, por casualidad, y se ha hecho de elementos variables y totalmente desconocidos entre ellos, así empieza de hecho nuestra vida, así también acaba. ¿Por qué queremos más?.
Del libro “Mi bitácora” (Una forma de ver la vida).
Autor: Enric Fons Simó





