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En este año 2026 se ha producido el 50º aniversario de la película de ciencia ficción distópica «La fuga de Logan» (1976). Razón por la cual nuestra redacción ha decidido incluir este pequeño ensayo de cine en nuestro Blog electrónico. Lo primero que diremos sobre este distópico filme es que Logan’s Run; en España, La fuga de Logan) es una película estadounidense de ciencia ficción estrenada en el año 1976, ahora hace 50 años. Está basada en la novela homónima distópica coescrita por Wiiliam F. Nolan y George Clayton Johnson en 1967. La película fue dirigida por el realizador Michael Anderson y contó con el elenco de actores Michael York, Richard Jordan, Jenny Agutter y Peter Ustinov para los papeles principales.
Fue ganadora del premio Oscar de 1976 a los mejores efectos visuales y quedó como candidata a la mejor dirección de arte y a la mejor fotografía. Ganó también los Premios Saturn de 1977 al Mejor filme de ciencia ficción, a la mejor dirección de arte, a la mejor fotografía, al mejor vestuario, al mejor maquillaje y a la mejor escenografía. Premios que avalan la calidad y la importancia de este filme dentro de su género.

Argumento
En el año 2274 una catástrofe ha diezmado la vida humana en el planeta Tierra. Algunos supervivientes viven en una cúpula gigantesca construida por sus antepasados en las cercanías de la antigua capital de Estados Unidos, que los mantiene aislados del mundo exterior. El mantenimiento de la vida está a cargo de computadoras y sus habitantes llevan una vida cómoda, dedicada al ocio y el placer. Para mantener estable el número de habitantes, la reproducción se realiza mediante la clonación, pero la longevidad está limitada a los 30 años de vida. Llegada dicha edad, hay que someterse a una ceremonia de carácter semi religioso llamada el Carrusel que se celebra en el interior de un anfiteatro de la ciudad, para desaparecer flotando en el aire entre las aclamaciones de los otros habitantes más jóvenes. En el Carrusel, existe la esperanza del Renacimiento, la creencia de que si un ciudadano ha obedecido las leyes de su sociedad se reencarnará en un clon que le sustituya. Si alguien desobedece, por el contrario, se considera que «desaparece para siempre».
Pero algunos ciudadanos quieren vivir más tiempo y no tener que someterse al suicidio voluntario establecido por las computadoras. Para evitar ser capturados y obligados a someterse al Carrusel, intentan huir de la ciudad aislada y viven ocultos. Las computadoras que rigen la ciudad han creado una especie de policía especial compuesta de ciudadanos especiales a los que se conoce como Vigilantes. Logan 5 y Francis 7 son dos de estos policías, que en una misión de captura matan a un fugitivo por las calles de la ciudad. Logan 5 recoge un amuleto junto al resto de las pertenencias que portaba el muerto rebelde. Más tarde recibe en su domicilio la visita de una mujer llamada Jessica 6. Ella pertenece a un grupo clandestino que ayuda a los fugitivos a huir a un lugar lejano llamado el Santuario. Logan 5 es interrogado por las computadoras acerca del amuleto que ha encontrado, y es encomendado infiltrarse en la red clandestina para lograr investigar más, encontrar y destruir el Santuario. Para hacer más creíble su historia se le hace envejecer, programando su vida, quedando al borde de los 30 años de edad. Mientras investiga lo que pasa, la duda acerca de las normas y los planes de las computadoras comienza a crecer en su mente, llegando el momento de tomar una decisión sobre su propio futuro.
Decide entonces transformarse en un fugitivo y huir al Santuario junto con Jessica 6, siendo perseguidos por su ex colega Francis 7, que busca la muerte de ambos. La pareja logra escapar de la ciudad y llegan a las ruinas del Capitolio de los Estados Unidos. Sorprendidos al encontrarse allí con un anciano, algo que nunca han visto antes, y enterarse de su edad, escuchan de él lo ocurrido en la historia de la humanidad. Logan 5 se da cuenta de que solo ha vivido el primer tercio de su vida y decide terminar con la dictadura de las computadoras.
Reparto
- Michael York – Logan 5
- Richard Jordan – Francis 7
- Jenny Agutter – Jessica 6
- Peter Ustinov – El hombre viejo
- Roscoe Lee Browne – El robot Box
- Farrah Fawcett – Holly
Diferencias con respecto a la novela.
La película presenta notables diferencias con respecto a la trama mostrada en la novela:
- La edad límite de esa sociedad futurista es en la película de 30 años. En la novela de 1967, por el contrario, la edad límite está establecida en 21 años.
- El nombre del protagonista masculino Logan, interpretado por Michael York, cambia de Logan 3 a Logan 5.
- El mundo en que se vive es postapocalíptico, y se vive en una cúpula sin contacto con el mundo exterior, al que se teme y está rigurosamente prohibido ir.
- Francis el Vigilante y Ballard no son la misma persona.
- Al final de cada vida se participa en un «concurso-ritual» llamado Carrusel en busca de la reencarnación.
- El Santuario no existe.
- Logan y Jessica intentan iniciar una revuelta para derogar el sistema, y son detenidos.
- Durante el interrogatorio, al ser cuestionado Logan sobre Santuario se produce un error que destruye al Pensador.
Producción.
William F. Nolan y George Clayton Johnson escribieron la novela, en la que se basó la película, pensando también en su adaptación cinematográfica. De esa manera, en 1968, poco después de publicarla, ellos vendieron sus derechos a la productora Metro-Goldwyn-Mayer por cien mil dólares. La película fue rodada en los inmensos estudios de la Metro. También se rodó en la ciudad de Dallas (Texas) donde los productores de la película aprovecharon la arquitectura moderna y acristalada de la ciudad para ahorrarse tres millones de dólares en decorados. Para abaratar adicionalmente su coste se utilizó una superposición de dibujos realizados por un dibujante paisajista de la época para reflejar los edificios destruidos en el mundo exterior. Cabe también destacar a título de anécdota curiosa que fue la primera película, en la que se utilizó por primera vez la holografía láser.
Recepción.
La producción cinematográfica tuvo un notable éxito de taquilla. También llegó a convertirse, a partir de su estreno, en una película de culto. En el presente la película ha sido valorada por los críticos profesionales y los portal de información en línea. En IMDb, Con un total de 58 134 votos registrados al respecto, el filme obtiene una media ponderada de 6,8 sobre 10. En Rotten Tomatoes la obra cinematográfica ha sido valorada por treinta y cuatro críticos profesionales. Ellos ven la película como una que supera sus elementos cursis y su trama cruda con una gran cantidad de ideas entusiastas y una aventura de ciencia ficción dándole un 6,1 de 10 como promedio, mientras que los más de veinticinco mil votos registrados al respecto le dan un 3,6 de 5 respectivamente.
Serie de TV.
Fotografía de Heather Menzies como Jessica 6 y Gregory Harrison como Logan 5 de la serie de televisión La fuga de Logan. Tras la película se produjo una serie de televisión de catorce episodios entre 1977 y 1978. La serie se tomaba amplias licencias argumentales tanto respecto a la novela original como a la película, con la que comparte algunos conceptos y el vestuario.
Este spin-off fue producido por René Leyva. D.C. Fontana fue la editora principal en colaboración con los autores de la novela original y varios guionistas de la famosa serie de Star Trek. Los papeles principales corrieron a cargo de Gregory Harrison como Logan, Heather Menzies-Urich en el papel de la protagonista femenina Jessica, Donald Moffat como el androide Rem y Ranmdy Powell como el perseguidor Francis. El poco éxito en antena de la serie provocó su cancelación por parte de la productora CBS. Prueba de ello fue que los últimos tres episodios de esta serie no llegaron a ser emitidos en la televisión.
Remake y/o adaptación
Desde mediados de la década de los años 90 ha habido diversas propuestas para llevar a cabo un posible remake de la película o segunda adaptación de la novela. Diferentes directores y guionistas han sido aludidos, sin que a día de hoy haya cristalizado ningún proyecto más allá de la mera especulación.
En el año 2274, los restos de la civilización humana viven en una ciudad sellada contenida bajo un grupo de cúpulas geodésicas, una utopía dirigida por un ordenador que se ocupa de todos los aspectos de la vida, incluida la reproducción. Los ciudadanos llevan un estilo de vida hedonista pero, para evitar la superpoblación, todos deben someterse al rito del «carrusel» cuando cumplen 30 años. Allí, los matan con el pretexto de estar «renovados». Para hacer un seguimiento de esto, a cada persona se le implanta al nacer un cristal llamado «reloj vital» en la palma de la mano, que cambia de color a medida que envejece y comienza a parpadear a medida que se acerca su «último día». La mayoría de los residentes aceptan esta oportunidad de renacer, pero a los que no lo hacen e intentan huir de la ciudad se les conoce como «corredores». Un equipo de policías de élite conocido como «Sandmen», vestidos con uniformes predominantemente negros y que prestan servicio en una agencia de la ciudad llamada «Deep Sleep», tiene la misión de perseguir y matar a los Runners cuando intentan escapar.
Tanto Logan 5 como Francis 7 son Sandman. Tras acabar con un Runner, de cuya presencia fueron alertados durante un rito del carrusel, Logan encuentra un ankh entre sus posesiones. Más tarde, esa misma noche, conoce a Jessica 6 años, una joven que también lleva un colgante con un ankh. Logan lleva el ankh al ordenador, que le dice que es el símbolo de un grupo secreto cuyos miembros ayudan a los Runners a encontrar «Santuario», un lugar mítico donde estarán seguros para vivir el resto de sus vidas. Logan descubre que los Sandman han perdido a 1.056 corredores de esta manera. El ordenador le indica a Logan que busque Santuario y lo destruya, una misión a la que llama en clave «Procedimiento 033-03″, y que debe mantener en secreto para que no lo sepan los demás Sandman de Deep Sleep. Luego, mediante un procedimiento llamado «retrograma», el ordenador cambia el color de su reloj vital a rojo parpadeante, lo que hace que se acerque cuatro años más a Carrousel. Asustado, pregunta si le devolverán los cuatro años cuando termine su misión, pero no recibe respuesta. Para escapar de esto, Logan se ve obligado a convertirse en corredor. Logan conoce a Jessica y le explica su situación. Se encuentran con el grupo clandestino que los lleva a la periferia de la ciudad. Logan descubre que el símbolo del ankh es en realidad una llave que abre la salida de la ciudad. Entran en una cueva congelada, con Francis siguiéndoles de cerca.
En la cueva, se encuentran con Box, un robot diseñado para capturar comida para la ciudad desde el exterior. Logan descubre, para su horror, que Box también captura a corredores fugados y los congela para alimentarlos. Antes de que Box pueda congelar a Logan y Jessica, escapan y la cueva se derrumba sobre el robot. Una vez fuera, Logan y Jessica se dan cuenta de que sus relojes salvavidas ya no funcionan. Ven el Sol por primera vez y descubren que los restos de la civilización humana se han convertido en un desierto. Exploran una ciudad antigua, aparentemente abandonada, que alguna vez fue Washington, D.C. En las ruinas de la cámara del Senado de los Estados Unidos, descubren a un anciano que vive con muchos gatos. Su apariencia les sorprende, ya que ninguno de los dos ha visto a nadie mayor de treinta años. El anciano relata lo que recuerda sobre lo que le ocurrió a la humanidad fuera de la ciudad, y Logan se da cuenta de que Santuariosiempre ha sido un mito. Sin embargo, Francis los ha seguido y él y Logan luchan. Logan hiere fatalmente a Francis; al morir, Francis ve que el reloj vital de Logan ya está despejado y asume que Logan ha renovado.
Logan y Jessica convencen al anciano para que regrese con ellos a la ciudad como prueba de que hay vida fuera de la ciudad abovedada. Dejando al hombre afuera, los dos entran e intentan convencer a todos de que Carrousel es una mentira e innecesario. Los dos son capturados por otros Sandman y los llevan al ordenador, que interroga a Logan sobre el Procedimiento 033-03 y le pregunta si ha completado su misión. Logan insiste: «No hay santuario». Lo que había encontrado eran «ruinas viejas, expuestas», «un hombre viejo», y que los Runners desaparecidos estaban «todos congelados». El ordenador no acepta estas respuestas, ni siquiera después de haber escaneado la mente de Logan, y el ordenador se sobrecarga, lo que provoca que los sistemas de la ciudad fallen violentamente y se deshagan los sellos exteriores. Logan, Jessica y los demás ciudadanos huyen de la ciudad en ruinas. Una vez fuera, los ciudadanos ven al anciano, el primer humano que conocen que tiene más de treinta años, lo que demuestra que pueden, de hecho, vivir sus vidas mucho más tiempo.
La fuga de Logan (título original Logan’s Run) es una novela de ciencia ficción escrita por William F. Nolan y George Clayton Johnson. Esta novela distópica, publicada en 1967 y ambientada en el año 2116, describe una sociedad formada exclusivamente por jóvenes de hasta 21 años, que deben entregarse al llegar a esa edad para ser dormidos en un sueño inducido. Los que no se entregan son perseguidos por los Vigilantes, con permiso para matar a los fugitivos con un arma dotada de distintos tipos de proyectiles. El control de la edad se efectúa mediante una flor «colocada» en la mano de cada persona al nacer, y cambia de color hasta llegar al negro, que marca el momento de cumplir la edad máxima permitida.
Contenido
Durante una persecución, el fugitivo Doyle 10, moribundo tras un ataque sorpresa de los cachorros, le entrega a Logan 3 una llave y repite como una letanía «El Santuario»: Este es un lugar legendario en el que está permitido envejecer pero del que no se conoce nada. Logan decide hacerse pasar por fugitivo para intentar sabotear dicho lugar y su organización, supuestamente comandada por el también legendario Ballard, un viejo que aparece en canciones populares y en poemas subversivos. La llave le pone en camino y le conduce hasta Jessica 6, hermana de Doyle. Juntos avanzan durante varias etapas por distintos lugares de Nuevos Estados Unidos, presuntos hitos todos ellos en el camino hacia Santuario, pero fuera del férreo control de El Pensador: se trata de un superordenador diseñado para sustituir los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Ambos fugitivos son perseguidos por Francis 7, compañero de Logan en el cuerpo de Vigilantes. Finalmente, tras haber estado varias veces al borde de la muerte y en un deplorable estado mental, llegan hasta Ballard, quien les expone que El Pensador ha comenzado a fallar, y en última instancia a Santuario: una estación espacial abandonada junto a Marte.
Análisis
Se debe tener en cuenta que en 1965, sobre todo en EE. UU., estaba en auge el debate sobre el control de la natalidad y aparecían los primeros superordenadores. Esta novela se nutre de ambos fenómenos, y los fusiona en un mundo futurista y distópioco: fuertemente tecnificado, en el que no se innova ni en productos ni en ideas (sólo se usan conocimientos, no hay investigación), muy liberal en el sexo y en el consumo de drogas (controlado este para no producir adicción) pero férreamente dirigido por una suerte de totalitarismo de una máquina, El Pensador, en la que se confía ciegamente. En este mundo se tiene asumido que lo mejor de la vida acontece en la juventud y que el mundo previo a la Guerra Menor estaba condenado a fracasar por la superpoblación y el miedo de los «mayores» a los cambios.
A títulos como los ya revisados «Cuando el destino nos alcance» (‘Soylent Green’, Richard Fleischer, 1973) o «THX 1138» (id, George Lucas, 1971) viene hoy pues a sumarse ‘La fuga de Logan’ (‘Logan’s Run’, Michael Anderson, 1976), adaptación de la novela homónima publicada en 1967 por William F. Nolan y George Clayton Johnson de la que la producción cinematográfica toma ciertas premisas, apartándose no obstante de muchos de los planteamientos que el texto original contenía y cambiando de forma radical a algunos de los personajes que conforman el núcleo central de la novela. En lo que ambas tienen en común, ‘La fuga de Logan’ nos traslada a un futuro —2116 en la novela, 2274 en el filme— en el que los humanos viven confinados en unas superestructuras controladas por un ordenador que rige toda su existencia. Una existencia ésta completamente hedonista que, para evitar la sobrepoblación, se ha limitado a 30 años —20 en la novela—, edad a la que los habitantes de la ‘Cúpula’ se someten a un extraño ritual de renovación llamado «Carrusel» que en realidad no es más que la forma adoptada por la inteligencia artificial para liquidar de forma expeditiva a los ciudadanos sobrantes. Esta práctica, ignorada por la masa, ha provocado la aparición de los corredores, habitantes que han alcanzado la edad crítica y que se niegan a morir, buscando una salida a esa inmensa cúpula que los aprisiona y que los lleva al Santuario. Perseguidos por los Sandman, una policía creada por el ordenador central, será precisamente uno de ellos llamado Logan, encarnado con su habitual indolencia por Michael York, el catalizador llamado a descubrir la verdad tras los muros de la cúpula y, en última instancia a traer una nueva vida a sus congéneres.
Los tintes mesiánicos del personaje de Logan, unidos a esa soslayada descripción del personaje y de la Jessica 6 interpretada por Jenny Agutter como unos futuros Adán y Eva, concretan la vertiente de lecturas religioso-bíblicas de un filme que, en lo estrictamente visual —y pocas serán las veces que servidor haya llegado a afirmar ésto de una película—, pide a gritos una revisión capaz de hacernos olvidar lo dolorosamente setentero del diseño de producción y vestuario del que hace gala una producción demasiado ligada a su época como para haber resistido incólume el paso de los años. Añadiendo leña a ese regusto añejo y hortera que caracteriza la práctica totalidad del metraje, encontramos también la ecléctica partitura de Jerry Goldsmith, un score consciente —como todos los del desaparecido maestro— del material que maneja y que se mueve en dos ámbitos bien diferenciados: los de las texturas electrónicas y estridentes asociados a la vida en la cúpula y las melodías de corte sinfónico que acompañan a la pareja protagonista toda vez comienzan a explorar el mundo exterior, en el que la vegetación ha tomado por completo la superficie del planeta. Dejándonos esa segunda vertiente del filme imágenes tan imborrables como la de la estatua del Lincoln Memorial de Washington cubierta de hiedra, y revestido todo lo que transcurre fuera de la cúpula de mayor peso en la trama que lo narrado en el primer tramo del metraje —mucho hace aquí la aparición de ese grande que siempre fue Peter Ustinov—, es precisamente éste al que nada mal le sentaría un remake que perfilara algo mejor ese oscuro futuro tan cercano en ciertos sentidos a nuestra actualidad que es el que se describe en ‘La fuga de Logan’.Muchas son las obras de ciencia ficción que, a lo largo de los años, nos han mostrado distintas visiones de futuros distópicos, con la población viviendo oprimida por regímenes absolutistas o por las propias máquinas que una vez creamos y no podremos controlar, mostrándonos los peligros de tanto avance tecnológico.
Ya desde los tiempos de la pionera Metrópolis (1927), de Fritz Lang, estas fábulas futuristas han sido una constante en el género, con obras tan interesantes como Rollerball (1975), Gattaca (1997), Matrix (1999) o Minority Report (2002). En 1976, la MGM invirtió 9 millones de dólares en llevar a la pantalla la novela La fuga de Logan, escrita por William F. Nolan y George Clayton Johnson, y se contrató para dirigirla a Michael Anderson, un realizador simplemente correcto que había logrado un gran éxito comercial en 1956 con su adaptación de La vuelta al mundo en 80 días, ganadora del Óscar a la mejor película. El guión de David Zelag Goodman introdujo varios cambios sustanciales respecto a la novela, por lo que puede considerarse una adaptación bastante libre de la misma. La historia se desarrolla en La Tierra, en una especie de ciudadela construida bajo enormes cúpulas tras un terrible holocausto nuclear. Los habitantes viven entregados al ocio, sin conocer el trabajo, la enfermedad o las dificultades de la vida. La inteligencia artificial controla este aparentemente idílico orden, pero hay un alto precio que pagar por esta existencia perfecta: al cumplir los 30 años, los ciudadanos entregan sus vidas en una especie de ritual llamado El Carrusel, donde piensan que sus almas son purificadas y encuentran la reencarnación en el cuerpo de un nuevo clon (ya no existen nacimientos tal y como los conocemos hoy en día). Algunas personas que se niegan a morir a tan temprana edad, se rebelan y se convierten en fugitivos de los Vigilantes, que se encargan de darles muerte. El protagonista de la película es Logan, uno de estos Vigilantes, que al ver cómo su tiempo se le acaba, se convierte en presa cuando decide huir junto a Jessica 6, la chica que ama, al mundo exterior.

En los papeles protagonistas tenemos a unos jóvenes Michael York y Jenny Agutter. Él, un actor británico de gran popularidad en esa época, gracias a los éxitos de Cabaret (1972) y Los tres mosqueteros (1973). Agutter fue una de las actrices inglesas más hermosas de los 70 y 80, con obras tan destacadas como Equus (1978) o Un hombre lobo americano en Londres (1981). Sin duda, con La fuga de Logan alcanzaron la cota de popularidad más alta de sus carreras. Pero hay otras dos presencias secundarias que hoy son más recordadas que las de los propios protagonistas: el siempre enorme Peter Ustinov y la belleza rubia de Farrah Fawcett. El veterano actor de Quo Vadis (1951) o Espartaco (1960) le da el toque de calidad a la cinta con su interpretación del único superviviente del holocausto, habitante de un Washington D.C. en ruinas.
Fawcett, por su parte, comenzaba a despuntar como mito erótico de toda una generación, confirmado ese mismo año cuando Aaron Spelling la eligió como una de las protagonistas de la exitosa serie de televisión Los ángeles de Charlie. Pero no nos engañemos, no es el apartado interpretativo lo más destacado de esta película. Antes de que George Lucas diese un paso de gigante en el terreno del cine concebido como espectáculo, gracias a La Guerra de las Galaxias (1977), La fuga de Logan sorprendió por sus efectos visuales (ganadores del Óscar), basados sobre todo en el uso de miniaturas para la elaboración de la sofisticada ciudad y sus modernos medios de transporte. Como curiosidad, los interiores de la ciudadela, están recreados en un centro comercial, algo evidente si nos fijamos en las escaleras mecánicas por las que se mueven los personajes. En uno de los pasajes más recordados del filme, aparece el robot Box que intenta acabar con la pareja protagonista y cuya misión es congelar a los fugitivos para reciclarlos en proteínas. Sin duda, se trata de una creación que ha envejecido considerablemente mal y que vista hoy, puede producir sonrojo en el espectador. Todo lo contrario que la excelente escena de la ceremonia de El Carrusel, bastante bien concebida (y aportación personal del guionista, ya que no se encuentra en la novela), en un tiempo donde no existían los efectos infográficos y todo era más artesanal. Otro aspecto destacadísimo de La fuga de Logan es la impactante representación de un Washington post-apocalíptico, cubierto de vegetación. Todo el segmento de la historia que se desarrolla fuera de las cúpulas, remite visualmente a otro clásico de la ciencia ficción, El planeta de los simios (1968). La fotografía de Ernest Laszlo fue candidata al Óscar y la banda sonora de Jerry Goldsmith (ganador ese mismo año de su único Óscar por «La profecía») le otorga un aire más psicodélico si cabe a sus coloristas imágenes.
En los últimos años se está hablando de una nueva versión de este filme, que en un principio iba a contar con Ryan Gosling como protagonista, algo que se ha acabado desestimando. Ya sabemos lo escasos de ideas que andan los guionistas en Hollywood actualmente. En su momento, La fuga de Logan fue un gran éxito comercial, con 25 millones de dólares recaudados, lo que propició el rodaje de una serie de televisión homónima, también bastante popular. Su influencia se ha dejado notar en posteriores cintas de similar corte futurista, especialmente en la infravalorada La isla (2005), una de las obras más interesantes del siempre denostado Michael Bay. Casi podría decirse que se trata de un remake inconfeso del filme de Michael Anderson, con un final prácticamente idéntico. La crítica también fue generosa con ella, arrasando en los Saturn de 1977 con seis premios: mejor filme de ciencia ficción, dirección artística, fotografía, vestuario, maquillaje y escenografía. Pese a que los años no le han sentado muy bien, especialmente en la paupérrima vejez de sus efectos especiales, La fuga de Logan está considerado un pequeño clásico del género y un título de culto que tocaba temas tan adelantados a su tiempo como la clonación o la libertad sexual. Una obra entretenida y entrañable que se aleja de los típicos espectáculos vacíos de contenido, que buscaban camuflar la escasez de ideas con abundancia de efectos especiales. En esta ocasión, la magia visual está al servicio de la historia y no al revés. Esperemos que el realizador que se encargue de la nueva versión, tome buena nota de ello.





