Amb la col·laboració de:

El hombre, obra perversa de un dios abstruso
El hombre, obra perversa de un dios abstruso,que quiso entretenerse creando un monstruo,una serpiente de dos cabezas,donde cada una tira de una punta. De un lado, la inteligencia,de otro, la cruda animalidad. Sentase el dios a contemplarcuánto duraba la pobre…















