Jorge d’Alessandro, genio y figura, pero de capa caída

31 de octubre de 2021 Por Josep Gil

Koeman, muerte anunciada desde el partido de Granada de la pasada temporada, aunque demasiado lenta… por supuesto y por conseguir el mayor ahorro económico posible por la situación de quiebra del club. En todo este orden de cosas nos aparece la figura del colaborador Jorge d’Alessandro, siempre halagador del equipo azulgrana por los valores y la proyección de su estilo de juego.

Por lo visto, en Salamanca ha sido duro muy duro para él defender dicha postura de equilibrio periodístico y de crítica constructiva o de alabanza del FC Barcelona. Ahora se cambió completamente de chaqueta siendo crítico acérrimo de todo lo que parte del club azulgrana, disparando a diestro y siniestro contra la entidad deportiva catalana, en su sección de futbol, llegando incluso a arremeter contra el recién llegado Laporta, que se ha encontrado todo el pastel que había debajo de la alfombra.

Seguramente podrá pasear más tranquilo por su ciudad residencial, Salamanca. Los valores nunca hay que perderlos y no pasarse de forma tan descarada a empezar a alagar gratuitamente a un Madrid mediocre, con Vinicius por delante incluido. Sheriff y Osasuna, y otros anteriores, lo demuestran. Pero el factor humano es débil y don Jorge, el maestro, ha caído en la trampa de pasarse de bando, pero bajando la mirada ante sus antiguos admiradores por su intento de equilibrio en sus valoraciones futbolísticas.

También resulta significativo que Koeman fuera admirado en el mismo programa por parte de Juanma Rodríguez, fanático merengue incansable, no es casualidad; y que en su momento toda la plana mayor del periodismo madridista defendiera a capa y espada al nefasto presidente para el Barça, don Josep Maria Bartomeu. Por último, espero que no sea demasiado tarde para delatar que el gol del Rayo Vallecano era claramente parable por parte del portero titular del Barça… se quedó por enésima vez estático, de rodillas y viendo colarse no lejos de él el balón en la portería sin hacer un solo gesto por intentar atajarlo y ofrecer así una mayor seguridad a la defensa (en cada partido el primer disparo de los contrarios siempre se cuela) (personalmente lo transformaría en el portero de la sección de balonmano del Barça)…