Un ramalazo de terror recorre tu cuerpo, tus pupilas se dilatan, la boca se seca y tus músculos se tensan, dispuestos para salir huyendo, pero el miedo a veces corre más que tú y es capaz de perseguirte hasta el lugar más recóndito.

No importa cuándo, ni dónde, pero acabará encontrándote: agazapado en la oscuridad, bajo tu cama o dentro del armario, y entonces no tendrás donde esconderte.

Páginas que aúnan la brevedad del microrrelato con el escalofrío que tiene la literatura de terror: terror psicológico, terror gótico, terror sublime, situaciones y personajes llevados al límite en apenas un minuto.

By Ricard Teixidó

En casa de herrero, cuchara de palo.

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